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Ruta de la sierra - segunda parte

Ruta de la sierra - segunda parte

  • Longitud: 16 km. ida y vuelta.
  • Duración: 5:30 HORAS , diez minutos de descanso
  • Modalidad: a pie
  • Catalogación: Fácil medio se realiza por carril terrizo
  • Época aconsejada: Otoño, invierno y primavera.

Recomendaciones: Se aconseja llevar agua. Con respecto a la comida, llevar un par de bocadillos, fruta y algunas barritas energéticas. Vestimenta adecuada según la estación del año. No está de más una cámara de vídeo o fotográfica y unos prismáticos, pues las vistas son espléndidas.

Itinerario: Periana-Estación-Marchamonas-Periana.

Descripción de la ruta:

El recorrido comienza en la Plaza de Andalucía (Ayto), nos dirigimos por el camino de la estación y tomamos el carril de la izquierda, antigua vía del tren, la cual todavía se conserva en buen estado. Los puentes de piedra , por donde cruzaba el ganado, conversan con los almendros y olivos, la primavera hace nido por todos los rincones, la flora lucha por nacer entre tantos trabertinos que siembran los campos con ese gris tan peculiar de dicha piedra.

El Fuerte nos viene a saludar a nuestra parte derecha, jara, retama, aulaga, lirios... desprenden aromas de primavera. Orgullosa nos observa la Mezquita, sin envidiar a nuestro amigo el Fuerte.

En la parte izquierda se observa Los Peñones con el cortijo del mismo nombre, en antaño proclamaba a los cuatro vientos su galantería, sigues mirando y un panorama de incalculable valor se despliega ante una mirada desde la Sierra de Enmedio pasando por Guaro, Zapata...

No dejes de observar ahora el La Mezquita la que en pleno esplendor te viene a saludar, esa gran roca llena de vida con Madreselvas escalando sus paredes y le hacen escolta una avenida de pinos. Si coges un caminito a mano derecha, queda aún en pie a pesar del paso de los años una enorme pared de piedra que parece ser una Mezquita, de ahí su nombre.

Nos situamos de nuevo entre los pinos y seguimos nuestro camino, ahora llegamos a un cruce y tomamos otra vez el de la izquierda (derecha conduce al Aguadero y Cañuelo).Todo a nuestro alrededor es una gran masa de piedra con vida, la vegetación lucha por abrirse paso entre las rocas, quiere engrandecer aún más su belleza.

Otro cruce, pero nosotros seguimos el mismo camino ( el de la izquierda nos lleva a Guaro) y a unos metros nos encontramos a nuestra derecha unos restos de lo que fuera el Cortijo Barriga, una pequeña fuente cuyo salpicar desprende alegría, rodeada de álamos, hacen respirar tranquilidad, en la parte derecha del camino si levantas la vista una enorme montaña de un color grisáceo causa nuestra admiración y observación más detallada al indicarnos que hace muchísimos años de sus entrañas extraían Mangamasa. Frente al misma una pared de piedra se levanta como un mirador natural, donde quedan restos de una torre vigía árabe.

Dedicados unos minutos a la contemplación, continuamos nuestro camino llegando a Marchamonas rodeada de montañas con multitud de cuevas e incluso algunas con pinturas rupestres, encontrando sílex de diversos colores y tamaños a flor del suelo. El origen del nombre de esta aldea significa “prados verdes”

Tras un momento de descanso, el caminante puede subir a “Vereda Blanca”, vereda estrecha a pie de la montaña, al refugio de esta se puede encontrar palmito, coscoja, cardos de diversas clases, lavándula...Una vez en la cima una espectacular visión se abre ante nuestros ojos, una gran gama de colores, desde el grisáceo de la montaña ascendente con el verde de los pinos y la vista se aleja sin pretenderlo a situarse sobre el azul intenso del cielo, un manto verde de las pequeñas parcelas entre las que resaltan las lagunas que sacian la sed de las huertas y el blanco de la cal de los pueblos,(Zafarraya, Almendral y Ventas de Zafarraya ) y en la lejanía una gran sierra cubierta en sus cumbres de nieve ( Sierra Nevada ).

El regreso se hace por el mismo camino llegando a nuestro punto de partida.